Prolapso de órganos pélvicos

PROLAPSO DE ÓRGANOS PÉLVICOS

Hola a todas y todos, soy Haizea Torres Orrantia, Fisioterapeuta especialista en Suelo Pélvico (nº col 3418) y en este blog voy a tocar los aspectos generales sobre los prolapsos de órganos pélvicos, con la intención de ayudar a entender mejor esta disfunción del suelo pélvico y dar un poco de luz a la preocupación de aquellas que lo sufren. ¡Vamos a ello!

¿Qué es un Prolapso de Órganos Pélvicos?

¿Qué ocurre en el cuerpo cuando me dicen que tengo un prolapso?

Antes de comenzar vamos a especificar cuales son los órganos pélvicos a los que nos referimos. En este caso hablamos de los órganos pélvicos femeninos, aquellos que se alojan en la pelvis de la mujer: la vejiga, el útero, la vagina, el recto y una parte del intestino delgado.

Estos órganos tienen una posición en el cuerpo, a la que llamamos posición anatómica, la cual se mantiene gracias a diferentes estructuras de sostén y soporte. El prolapso ocurre cuando los órganos dejan de estar en esta posición, y comienzan a descender hacia el exterior, a través de la vagina. 

 

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Órganos pélvicos

¿Por qué ocurre?

El prolapso de órganos pélvicos se produce cuando las estructuras de soporte del suelo pélvico dejan de realizar su trabajo correctamente, lo que permite el descenso de estas vísceras alojadas en la cavidad pélvica, como decíamos, a través de la vagina. ¿Qué puede causar que ya no sean capaces de realizar su función de sostén? Pues podemos observar debilidad/lesiones en musculatura y/o tejido conectivo (ligamentos, fascia), así como alteraciones en su inervación (daño en los nervios).

La Sociedad Española de Ginecología y Obstetricia, describe los factores de riesgo relacionados con las disfunciones/trastornos del suelo pélvico de la siguiente manera: 

 

  • Factores predisponentes: raza, variaciones anatómicas, colágeno (calidad del tejido conectivo)
  • Factores iniciadores: cirugía pélvica, radioterapia, parto vaginal
  • Factores favorecedores: obesidad, déficit estrogénico (menopausia, diferentes enfermedades), tos crónica, ejercicio físico intenso
  • Factores descompensadores: envejecimiento, comorbilidades, medicación

Los factores que con mayor frecuencia se asocian al prolapso de órganos pélvicos son el parto, la histerectomía (cirugía para extraer el útero) y la obesidad. Otros factores a tener en cuenta son otras cirugías pélvicas, la herencia genética y el estilo de vida.

Tipos y Grado de Prolapso de Órganos Pélvicos

Para clasificar el prolapso de órganos pélvicos se tiene en cuenta, por un lado, el o los órganos prolapsados, y por otro lado, el grado que alcanza, es decir, hasta donde desciende. Las clasificaciones más destacadas son las de Baden y Walker (1972) y el Pelvic Organ Prolapse Quantification (POPQ) system, este último publicado en 1996 por la Sociedad Internacional de Continencia (ICS); las cuales describimos a continuación brevemente.

Clasificación de Baden y Walker

Es una de las clasificaciones más utilizadas en la práctica clínica habitual, pero le falta reproductibilidad y especificidad.

 

Para el órgano prolapsado utiliza la nomenclatura clásica de “-cele”:

  • Cistocele: descenso de la vejiga
  • Uretrocele: descenso de la uretra
  • Rectocele: descenso del recto. 
  • Histerocele o prolapso uterino: descenso del útero
  • Prolapso de la cúpula vaginal: descenso de la zona superior de la vagina en pacientes histerectomizadas (les han extraído el útero)
  • Enterocele: descenso del fondo de saco de Douglas donde se incluyen las asas intestinales (intestino delgado)
Prolapso de órganos pélvicos, cistocele

Divide el prolapso en cuatro grados y toma como punto de referencia el himen: 

  • Grado I: el compartimento prolapsado está en la mitad de camino al himen.
  • Grado II: el compartimento prolapsado está a la altura del himen. 
  • Grado III: el compartimento prolapsado sobrepasa el himen.
  • Grado IV: prolapso total del compartimento (sale al exterior de la vagina).

El sistema Pelvic Organ Prolapse Quantification (POPQ)

Está estandarizado y aprobado por diferentes asociaciones internacionales. En vez de la nomenclatura “-cele” se habla de pared anterior, posterior y zona apical (superior). Se basa en la medición de las distancias comprendidas entre seis puntos (Aa, Ap, Ba, Bp, C, D) situados en la vagina y un punto fijo de referencia que es el himen (si queréis ampliar información no dudéis en poneros en contacto con nosotros). Se expresan en centímetros, con el signo  “–” delante si el punto se encuentra por encima del himen, o el signo “+” delante cuando el punto está por debajo del himen. Si el punto coincide con el plano del himen se le da un valor cero. 

 

 

Los valores que se obtienen se pueden agrupar en estadios que se asignan teniendo en cuenta la porción más severa del prolapso:

Prolapso de órganos pélvicos, popq system
  • Estadio I: la parte más baja del prolapso no alcanza el himen. 
  • Estadio II: la porción más baja del prolapso está entre 1 cm por encima del himen y 1 cm por debajo del mismo. 
  • Estadio III: la porción más baja del prolapso está más de 1 cm por debajo del himen, pero no es mayor que 2 cm menos de la longitud vaginal total. 
  • Estadio IV: la porción más baja del prolapso sale al exterior, al menos la longitud vaginal total menos 2 cm.

Síntomas

El prolapso de órganos pélvicos suele ser asintomático en los estadios iniciales. Cuando el prolapso es sintomático, el síntoma más frecuente es la sensación de un bulto en los genitales; esta sensación es independiente a la gravedad del prolapso, algunas mujeres lo refieren como pesadez o tirantez en la vagina.

 

Por lo general, los síntomas son muy variados, y dependen de los compartimentos prolapsados, podríamos observar: aumento de las veces que voy a orinar tanto de día como de noche, urgencia a la hora de orinar (si no voy YA no aguanto), pérdidas de orina, sensación de no haber vaciado bien (tanto orina como heces), dificultad para vaciar (orina o heces), molestias en las relaciones sexuales.

Tratamiento

El tratamiento del POP puede ser conservador o quirúrgico, esta decisión dependerá de la gravedad, de la edad, de la sintomatología y la afectación de la calidad de vida.

 

La fisioterapia entra dentro del tratamiento conservador, y también tiene un papel importante en la prevención de la aparición de prolapsos, haciendo hincapié en el mantenimiento de un suelo pélvico sano y minimizando los factores de riesgo modificables. En cuanto al tratamiento una vez se ha dado el prolapso, a pesar de que irá dirigido a los síntomas de cada caso particular, podemos decir de manera más general que desde la fisioterapia nos enfocamos en el fortalecimiento de esas estructuras de sostén que mencionamos, así como de un fortalecimiento general del cuerpo, y pautas conductuales que engloban el manejo del estreñimiento, cuidado de la postura, respiración, incidiendo con todo ello en el estilo de vida de la persona.

 

Para casos más severos, sobretodo en grado o estadio IV, existe la opción de tratamiento quirúrgico, explicando siempre a la paciente la relación riesgo-beneficio de la operación. Asimismo, existe la opción de tratamiento paliativo, como el uso de pesarios por ejemplo.

 

Si tienes algunos de los síntomas que hemos comentado, o te sientes identificada con algo de lo que hayas leído en este blog, o si simplemente quieres confirmar que todo está en orden, no dudes en ponerte en contacto con un especialista en el campo, él o ella te ayudará a comprender tu situación y a actuar de la mejor manera.

Referencias

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